Bloque 6×6

AUTORES

RAMON BOSCH I PAGÈS, ELISABET CAPDEFERRO I PLA



DESCRIPCIÓN
Bloque 6×6

El bloque 6×6 pretende dar respuesta al reto mayúsculo de imaginar una vivienda contemporánea que sea capaz de aproximar los extremos de diversas aparentes dicotomías: el crecimiento de nuestras ciudades y el respeto por el medio;, el diseño de un prototipo y su capacidad para referirse a un contexto cultural concreto y a las tradiciones constructivas de una geografía específica; la variabilidad inmensa de formas de convivencia y la adaptabilidad de la vivienda a las necesidades de sus habitantes a lo largo del tiempo; la inevitable presión económica sobre la industria de la construcción y la defensa de la relevancia de los espacios intermedios; la necesaria densidad en contextos urbanos y la preservación de un contacto íntimo entre la persona y el cosmos. El bloque 6×6 reivindica la disciplina de la arquitectura como generadora de atmósferas domésticas, microclimas óptimos para la vida humana, configurados a partir de una gestión eficiente de los recursos materiales y naturales al alcance. Situado en un entorno urbano de transición entre la ciudad compacta y el ensanche en manzana abierta caracterizado por una importante presencia de equipamientos públicos, el proyecto propone el diseño de 35 viviendas a partir de criterios de flexibilidad de programa y reducción de la huella de carbono a lo largo del ciclo de vida del edificio. El uso de paneles de madera contralaminada (CLT) para la construcción del volumen sobre rasante recupera la tipología de estructura muraria tradicional y define unos espacios habitables de dimensiones similares entre elementos portantes. Las viviendas están compuestas por seis estancias de unos 12 m2 capaces de albergar múltiples usos y que permiten ser unidas o segregadas a voluntad mediante un sistema de paneles deslizables. La situación de un único núcleo de comunicaciones verticales en una posición central permite dar acceso a todas las viviendas, pasantes y con fachadas opuestas orientadas a norte y sur, desde la pasarela que configura la fachada más urbana del bloque, abierta a la zona verde de la calle Tomàs Carreras i Artau. Además de la reducción de la energía embebida en los materiales de construcción y la minimización de su previsible mantenimiento a lo largo de su vida útil, el proyecto realiza un importante esfuerzo en relación a la reducción de la demanda energética necesaria para garantizar el confort de los espacios habitables. Con esta voluntad se propone un sistema constructivo que garantiza un buen aislamiento y la posibilidad de ventilación cruzada, así como el máximo aprovechamiento de la radiación solar gracias a la orientación sur de una de sus fachadas. La situación de una galería en esta posición permite el precalentamiento pasivo del aire de aportación del sistema de ventilación de doble flujo durante la estación invernal, mientras que en verano la galería se reconfigura a modo de umbráculo y la aportación de aire necesaria para la ventilación de los espacios interiores se realiza a través de la fachada norte. Unos ventiladores de techo refuerzan la refrigeración estival mejorando la temperatura de sensación en caso de posibles episodios de calor extremo, evitando la necesidad de instalación de sistemas de aire acondicionado. La dimensión de los espacios interiores ha estado concebida para permitir una apropiación libre de cada espacio con la posibilidad de incorporar cambios en el programa a lo largo del tiempo según las voluntades o necesidades del habitante. Los apartamentos pueden fácilmente convertirse en lugares de trabajo, así como alojar posibles espacios de uso compartido por la comunidad (guardería, gimnasio, cantina…) con la idea de generar una saludable hibridación de usos en el edificio. La continuidad entre estancias también ofrece la posibilidad de celebrar eventos extraordinarios, como una comida con hasta 30 comensales en el interior de un único piso. El encadenamiento de piezas permite, en las dos crujías de cada vivienda, una percepción completa de la profundidad total del edificio y la incidencia simultánea de luz de sur y de norte, incluso en los espacios más alejados de los planos de fachada. El ancho variable de la pasarela genera pequeños ámbitos de domesticidad frente a la entrada de cada apartamento. La galería, tanto en su posición de invernadero como de umbráculo, recupera espacios propios de nuestro imaginario colectivo y configura un ámbito intermedio capaz de generar una atmósfera de intenso recogimiento y contacto con el medio. El aspecto exterior del edificio expresa su comportamiento termodinámico, adaptable a cada estación y sus condiciones climáticas, al tiempo que trata de establecer una línea de continuidad con la tradición local y sus elementos constructivos, buscando unas mínimas necesidades de mantenimiento.

Valores universales Parece imprescindible que los arquitectos busquemos formas de conseguir que las construcciones humanas configuren atmósferas habitables partiendo de la domesticación del clima en lugar de su negación. La arquitectura tradicional era capaz de alcanzar un metabolismo saludable basado en estrategias pasivas a través de la definición de la envolvente del edificio y la configuración de espacios intermedios. El bloque 6×6 pretende enlazar con esta sabiduría heredada. La orientación, la ventilación cruzada y la presencia de una galería en la fachada sur que actúa como invernadero durante los meses fríos y como umbráculo en verano son las principales decisiones para conformar espacios de vida agradables con un comportamiento energético extremadamente eficiente: consumos notablemente inferiores a los determinados en los modelos pasivos para unos espacios que, lejos de proponer la hermeticidad como forma de relacionarse con el lugar, plantean una estrecha conexión entre la casa y el medio.

Valores profesionales La voluntad de reducir la huella de carbono de nuestros edificios nos ha conducido a una intensa investigación para concebir estructuras habitables óptimas para ser construidas con materiales como la madera contra-laminada. Esto incluye reflexiones dimensionales (aprovechamiento de las medidas de las prensas y los transportes, reducción de mermas), estudios acústicos para asegurar el confort de los futuros habitantes frente a los sonidos de baja frecuencia y estrategias para la protección contra el fuego. Las emisiones operacionales se recortan de forma drástica gracias al uso de estrategias pasivas: una galería orientada a sur que se transforma de invernadero a umbráculo según la época del año. Hemos llevado a cabo una intensa colaboración con industrias especializadas para desarrollar un sistema de prefabricación de los módulos que conforman esta envolvente buscando combinar la agilidad de la repetición y el carácter artesanal propio de los antiguos oficios.

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